La cuestión de los niños salvajes siempre ha impactado e interesado a los científicos, y a los investigadores sobre el lenguaje y la capacidad comunicativa. Debe entenderse que un niño salvaje es aquel que durante la infancia, años clave para su desarrollo intelectual, ha sido privado de todo tipo de educación, incluso, privados de todo tipo de contacto emocional.
Los denominados "niños salvajes" eran abandonados por sus padres, como el caso de Victor en la película de Truffaut, en otras ocasiones eras recluidos en pequeñas habitaciones en soledad (el caso de Genie).
Los científicos se han planteado varias cuestiones a resolver en relación a estos niños salvajes, por una parte, se plantea la idea de si su abandono fue debido al rechazo de sus progenitores por ser discapacitados. En otras ocasiones, y con mayor probabilidad, estos niños fueron abandonados y esto no les permitió desarrollar sus cualidades, interpretando así que eran discapacitados. Una de las cualidades fundamentales es la del lenguaje. El entorno educativo es fundamental para desarrollar esta cualidad.
La capacidad del lenguaje se encuentra situada en el hemisferio izquierdo del cerebro, concretamente en las áreas de Broca y Wernicke. El lenguaje tiene una importancia vital a la hora de desarrollar la capacidad intelectual.
También se plantea la idea de la edad o período crítico, se dice que cuando se alcanza este momento resulta imposible el aprendizaje del lenguaje. Los científicos lo sitúan en la adolescencia, aunque en muchos casos se ha demostrado que ese período no existe como tal y depende de otras variables.
Los niños que se ven afectados por esta falta de comunicación encuentran muchas dificultades para mejorar en el lenguaje, su aparato fonador suele estar deteriorado por tanto tiempo sin ser usado, sus sentidos se encuentran invertidos y el olfato prevalece sobre la vista o el tacto. Algunos sonidos pueden resultar más atractivos y captar en mayor medida su atención.
El tema ha sido tratado en numerosos documentales y películas.
Truffaut con la productora United Artists lanza su Pequeño Salvaje en 1969, la película narra la historia de un niño que es abandonado con 3 o 4 años y que es encontrado en un estado deplorable a la edad de 11 años. El niño emite sonidos y se comunica a través de los gestos para expresar sus necesidades más primarias. Este niño, Victor, comienza a desarrollar un sistema comunicativo más elaborado y durante toda la película se aprecia un importante avance. También es reseñable la idea de que encuentra mayores facilidades en el lenguaje escrito que en el hablado y además posee una gran memoria.
Unos años después de que se lanzara la película surge en 1973 el caso de una niña salvaje. Esta niña llamada Genie fue recluida por su padre en una habitación sin ningún tipo de estimulo auditivo y sin ningún tipo de relación afectiva (se comenta también la posibilidad de abusos sexuales). Su caso supuso la oportunidad de estudio de la edad crítica con respecto al aprendizaje de una lengua y también la posibilidad de desarrollar las capacidades del lenguaje en una persona que partía de una base prácticamente inexistente. Su caso fue sometido a una importante presión mediática y se decía que Genie estaba sometida a un esfuerzo demasiado continuado para alguien de su edad.
Sin embargo, desde que fue encontrada con 14 años hasta su madurez consiguió aprender muchas palabras y a comunicarse con mayor fluidez. Para su propia seguridad, su paradero es desconocido en la actualidad y así garantizar que tenga una vida digna.
Partiendo de la base de que el cerebro de ninguno de estos dos niños estaba dañado por nacimiento, es importante tener en cuenta que el lenguaje se adquiere por necesidad, pero también, porque está en nuestros genes, nacemos con los principios del lenguaje, o en palabras del propio George Yule: "Los humanos nacemos dotados de una capacidad especial para el lenguaje".


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